El papel y la impresión han evolucionado mucho en los últimos años. Nuevos materiales, procesos más eficientes, certificaciones, acabados y tecnologías han ampliado las posibilidades del sector.
Sin embargo, algunas ideas siguen muy presentes y pueden limitar la forma en la que entendemos el papel y todo lo que puede aportar a un proyecto.
Repasamos algunos de los mitos más habituales.
La comunicación digital ha transformado nuestra forma de consumir información, mientras el papel ha seguido evolucionando y encontrando nuevos espacios donde aportar valor.
Packaging, etiquetas, catálogos, libros, materiales corporativos o acciones promocionales utilizan el soporte físico para crear experiencias diferentes.
Además, papel y digital pueden formar parte de una misma estrategia. Un catálogo puede dirigir hacia una experiencia online mediante un código QR y un packaging puede convertirse en el primer contacto físico con una marca que desarrolla gran parte de su actividad en canales digitales.
Más que competir, ambos medios cumplen funciones diferentes y se complementan.
Hablar de papel como un único material deja fuera una enorme variedad de posibilidades.
Gramaje, composición, textura, color, opacidad, rigidez o acabado pueden cambiar tanto el comportamiento durante la impresión como la percepción del resultado final.
Un soporte puede potenciar un color, aportar una determinada sensación al tacto o ayudar a transmitir una imagen más técnica, natural o premium.
Por eso, elegir el papel adecuado forma parte del proyecto. La decisión influye tanto en la producción como en la experiencia final.
El gramaje influye en la percepción, pero la calidad de un proyecto depende de muchos más factores.
La elección adecuada surge de combinar aplicación, sistema de impresión, manipulado, acabado y objetivo de comunicación. En determinados proyectos, un papel ligero puede ofrecer exactamente las propiedades que se buscan.
Más gramaje significa una característica diferente, no necesariamente un mejor resultado.
La innovación en artes gráficas va mucho más allá de la maquinaria.
Nuevas texturas, papeles especiales, soluciones autoadhesivas, materiales para packaging, acabados y tecnologías de impresión permiten desarrollar aplicaciones que hace unos años resultaban difíciles de imaginar.
A veces, innovar empieza simplemente por conocer una referencia diferente y entender cómo puede aplicarse a un proyecto.
Por eso resulta tan importante mantenerse al día de las novedades del mercado y explorar materiales más allá de los habituales.
La sostenibilidad en un proyecto gráfico depende de múltiples decisiones.
El origen de las fibras, las certificaciones, la cantidad de material utilizado, el diseño, los procesos productivos, la durabilidad del producto y su gestión al final de la vida útil forman parte de la ecuación.
Hoy el sector dispone de papeles reciclados, fibras certificadas y soluciones desarrolladas para responder a criterios ambientales cada vez más exigentes.
La clave está en conocer las opciones disponibles y seleccionar la solución más adecuada para cada aplicación.
Detrás de cada papel existe mucho más que un gramaje o un acabado. Existe una combinación de propiedades que puede transformar tanto el proceso de impresión como el resultado de un proyecto.
En ZELIOS seguimos explorando materiales, tecnologías y nuevas aplicaciones para compartir ese conocimiento con nuestros socios-clientes y ayudarles a descubrir nuevas posibilidades.
Porque cuanto mejor conocemos los materiales con los que trabajamos, mejores decisiones podemos tomar.
Lo último, los primeros.